Daniel Prieto: “Frente a la pandemia, las autoridades deben aprender de los errores del 2020”

Entrevistas

La llegada de la segunda ola de la pandemia y las nuevas restricciones horarias impuestas para la zona del AMBA tienen, entre sus principales afectados, a los gastronómicos de la ciudad. Al respecto habló el nuevo presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), Daniel Prieto:

 

¿Cómo se encuentra el sector gastronómico ante esta nueva realidad?
La verdad es que la actualidad del sector es desesperante. Cada nueva restricción es otro golpe y cada vez más duro a nuestra actividad. Muchos gastronómicos y hoteleros ya cayeron al abismo y muchos otros están al borde y van a caer con estos anuncios realizados por el Presidente de la Nación.

¿Tienen resto para soportar las restricciones después de un año de pandemia?
No. Nuestra única de subsistir es poder trabajar y para eso necesitamos poder estar abiertos el mayor tiempo posible. Al no poder hacerlo, necesitamos compensaciones por parte del gobierno nacional y de la ciudad. Sin su ayuda, nos vamos a caer todos.

¿En qué cifras se mide hoy la dimensión de la crisis que atraviesan?
Después de más de un año de una pandemia que nos transformó la vida a nosotros y al mundo, estamos desesperados. En el 2020 cerraron más de 10 mil locales en nuestro país. Se perdieron más de 150 mil puestos de trabajo. Con las nuevas restricciones, si no recibimos ayuda, se perderán otros 200 mil puestos más. Y otros 15 mil locales tendrán que cerrar.

¿Cuál es su relación con las autoridades?
El sector gastronómico es uno de los mayores generadores de trabajo de la Argentina. Somos el principal empleador en jóvenes de menos de 24 años. Generamos divisas y representamos una parte importante del producto bruto interno. Es por eso que, desde la AHRCC, reiteramos la necesidad de ser escuchados por las autoridades. Comprendemos perfectamente que la situación sanitaria no es fácil. Pero debemos aprender de los errores del 2020 y no dejar al sector gastronómico y hotelero librado a su suerte.