Ariel Amoroso: enero y febrero van a ser meses duros

Cámaras

Ariel Amoroso, titular de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), vaticinó un verano muy duro para los gastronómicos y hoteleros porteños, debido a la combinación de descenso de las ventas y caída de los apoyos estatales. Así lo afirmó en declaraciones al programa “Ciudadanos Viajeros”, en Radio con Vos.

“Tengo mucho temor con respecto a enero y febrero. Vamos a tener que agudizar el ingenio para que quiebre la menor cantidad de empresas posible. Esperemos que después de febrero tengamos alguna posibilidad de empezar  a hacer base para comenzar a levantar”, señaló.

Entre los rubros más perjudicados figuran la hotelería y los servicios de catering, que no solo no trabajan ahora, sino que tampoco tienen ventas pautadas a futuro y cuando termine la pandemia van a tener un tiempo residual de ventas en cero. “En ese momento van a necesitar el mayor apoyo porque los que llegaron hasta acá lo hicieron poniendo sus reservas, seguramente con crédito, debiendo algo. Sería una pena enorme que, después de haber pasado nueve meses durísimos, los últimos tres cuatro meses que falten se queden sin respaldo”, explicó Amoroso.

El empresario se refería a la finalización de programas nacionales como el ATP para gastronomía y hotelería, que ayudaba con el pago de sueldos. También la exención del pago de Ingresos Brutos establecida por la Ciudad. A eso se suma el previsto aumento de las tarifas de servicios.

“Estamos hablando con las autoridades nacionales y de la ciudad para ver cómo pueden ayudar al sector”, confirmó el presidente de la AHRCC. “Lo que sí rescato de positivo es la actitud de nuestros socios. Tuvieron una entereza enorme, soportaron sus hoteles nueve meses cerrados sin quebrar. Eso es muñeca empresaria. Estuvieron al pie de sus negocios, salvaron sus empresas y, dentro de todo, sus equipos de trabajo. Las instituciones representamos la voz de todos nuestros empresarios”, agregó.

Según datos de la entidad, los pocos hoteles que abrieron apenas llegaron a un 3% de ocupación para Navidad, mientras que muchos restaurantes optaron por no abrir sus puertas para las fiestas de fin de año, por falta de demanda.