Buenos Aires retoma el turismo nacional e internacional

Actualidad

La ciudad de Buenos Aires anunció la reapertura del turismo nacional e internacional, en el contexto de la recuperación responsable de actividades económicas. La decisión era muy esperada por prestadores de servicios turísticos, culturales y gastronómicos, tras las medidas de aislamiento tomadas a raíz de la pandemia del Covid-19.

La iniciativa comprende un conjunto de disposiciones orientadas a minimizar la circulación del virus, apelando a la responsabilidad individual y colectiva. Incluye también una estrategia de testeos para garantizar el cuidado de turistas y residentes.

En principio, las personas que lleguen a la ciudad no deberán realizar cuarentena. Los turistas nacionales y los residentes podrán llegar en micro (terminal Dellepiane), en auto particular, tren, o por avión en el aeropuerto de Ezeiza.

Por su parte, los viajeros internacionales deberán llenar una declaración jurada on line, realizar un test en origen con 72 horas de anticipación y presentar constancia de un seguro médico con cobertura de Covid-19. También tendrán que hacer un test en Ezeiza o en la estación fluvial, sin necesidad de esperar el resultado (que será informado a las 12 horas), y solo deberán aislarse en caso de dar positivo o ser contacto estrecho.

“Es una gran noticia para el sector turístico, que comienza a ponerse en marcha gradualmente. Buenos Aires tiene el sello internacional de destino seguro, que ya están obteniendo también muchos hoteles. Además, esta política nos permitirá trabajar en conjunto con los principales destinos de todo el país para generar circuitos cuidados, dado que muchos de los turistas que ingresan a la Argentina primero visitan Buenos Aires y luego recorren otras ciudades”, indicó Fernando Straface, Secretario General y de Relaciones Internacionales del gobierno porteño.

Buena parte de la oferta cultural y recreativa que destaca desde siempre a Buenos Aires podrá ser realizada al aire libre: eventos en los patios y terrazas de la Usina del Arte, el Centro Cultural Recoleta y el Centro Cultural 25 de Mayo; museos; autocines; paseos por la Reserva ecológica Costanera Sur y obras en anfiteatros. A esto se suma la progresiva apertura de los servicios gastronómicos y de hotelería, como también la posibilidad de acceder a una oferta cultural con aforo restringido.