Bares y restaurantes: “Quedamos en medio de una puja política”

Gastronomía

Gastronómicos porteños manifestaron que se sienten víctimas de los desacuerdos políticos entre la nación y la ciudad, según consigna el diario Clarín. Las desavenencias surgieron a partir de la frase del presidente Alberto Fernández quien, en un encuentro con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, comentó que es necesario “dejar el esparcimiento para más adelante”.

Los empresarios insistieron en la necesidad de diferenciar las reuniones privadas sin control de la gastronomía como actividad económica, en la misma semana en la que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires los habilitó para atender en mesas y sillas en la vereda, siguiendo los protocolos acordados.

“Quedamos en medio de una puja política. Atrás de lo que se califica como esparcimiento hay una actividad económica que genera puestos de trabajo, que hace seis meses que está cerrada y que está destruida”, destacó Pablo Durán, gerenciador del grupo de bares “Los Notables”.

“La gastronomía es como una empresa o una fábrica”, afirmó por su parte Karina Fernández, gerente del restaurante Puerto Cristal. “Necesitamos que funcione y nuestros empleados tienen el mismo derecho de conservar sus puestos que los de una fábrica”, agregó.

Por su parte, Luciana Palacio, socia de Down Town Matías, destacó la buena predisposición de los clientes en su primer fin de semana con mesas y sillas en la vereda: “Fue impecable, guardan la distancia, entran al baño con el tapabocas puesto como les pedimos”, describió.

Así y todo, los gastronómicos coinciden en que, incluso con la nueva modalidad habilitada por el gobierno porteño, facturan menos de un 10% de lo que facturaban antes de la pandemia. Según la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), el 12% de los 8.000 establecimientos gastronómicos y hoteleros de la ciudad dejaron de funcionar por culpa de la crisis.