El gobierno porteño presentó VisitBA

Turismo

El gobierno porteño, junto a un grupo de cámaras turísticas, presentó VisitBA, una agencia público-privada con el objetivo de trabajar para recuperar este sector clave de la actividad económica en la ciudad. Como primer paso, se fijó una estrategia gradual para recuperar el flujo de visitantes internacionales, una vez pasada la pandemia.

Según lo informado por las autoridades, la agencia seguirá de cerca los casos de ciudades como Nueva York, Barcelona o Londres, donde la articulación entre los sectores público y privado es clave para potenciar el turismo.

Intregran el directorio de VisitBA: Javier Vigliero, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT); Ambrosio Mayer, vicepresidente segundo de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Buenos Aires (AVIABUE); Mariano Castex, presidente del Buenos Aires Convention & Visitors Bureau; Fernando Straface, Secretario General y de Relaciones Internacionales; Camila Suárez, Directora Ejecutiva del Ente de Turismo; Enrique Avogadro, ministro de Cultura y José Luis Giusti, ministro de Desarrollo Económico de la ciudad.

En una primera etapa, la agencia trabajará para lograr corredores seguros con las ciudades de Montevideo, Asunción y Santiago de Chile, para permitir viajes no esenciales sin restricciones de cuarentena al ingreso. También se apuntará a impulsar una Red de Destinos Seguros con Lima, Bogotá, Río de Janeiro y San Pablo. Desde el gobierno porteño señalan que, en 2019, los destinos regionales supusieron el 60% de los arribos de visitantes internacionales.

Por otro lado, la creación de la agencia despertó polémica entre prestadores hoteleros y gastronómicos, ya que para su financiamiento necesitará el cobro de un derecho de uso urbano a los turistas internacionales, tal y como ocurre en ciudades como Barcelona, Berlín, París, Nueva York o Montevideo. El impuesto se aplica por persona y por noche a turistas extranjeros mayores de 12 años y comenzará a regir desde enero de 2021. Referentes empresarios temen que el encarecimiento de la visita limite la llegada de viajeros de otras partes del mundo.