La tasa de pernocte no convence a los tributaristas

Actualidad Hotelería

La iniciativa del GCBA de cobrarles una tasa en dólares a los turistas extranjeros para financiar la creación de Visit Buenos Aires, un ente que tendrá a su cargo la definición, promoción y comunicación de la estrategia turística internacional de la ciudad, fue rechazada por los empresarios hoteleros apenas se anunció, a fines de la semana pasada. Ahora el proyecto suma nuevas críticas: esta vez, tres reconocidos tributaristas plantearon sus reparos a DBA.

César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin y asociados, expresó que “el turismo es un indiscutible generador de divisas y empleos, ambos escasos en la actual coyuntura económica. El proyecto de crear una tasa para los turistas no residentes está a contrapelo de las necesidades actuales de la industria turística. Si bien en otras ciudades del mundo se aplica un gravamen similar, las realidades son bien diferentes. Acá es necesario bajar la carga impositiva:  nuestro país, entre tributos nacionales , provinciales y municipales, ya tiene 167 impuestos. ¿Se imaginan el cuadro si todas las ciudades turísticas decidieran replicar esta tasa de pernocte? El desborde de gravámenes boicotea la actividad económica “, aseguró.

Para Felipe Stepanenko, Director Ejecutivo a cargo del Departamento de Controversia Fiscal de EY (Ernst & Young), “del análisis del proyecto advertimos que no surge cómo las entidades hoteleras deberán recaudar el pago por el llamado derecho de uso urbano para luego transferir los fondos a Visit Buenos Aires, o si incluso responderán solidariamente con los turistas extranjeros que eventualmente se nieguen a abonar la tasa. Estimamos que se trata de una primera aproximación a la imitación de un modelo que funciona desde hace tiempo en otras ciudades del mundo, y que la reglamentación dilucidará estas dudas.  Lo mismo respecto de los responsables de los alquileres temporarios y los cruceros”, analizó, recordando además que el marco de restricción cambiaria que hoy existe en la Argentina es otro factor a considerar.

Sonia Becherman, docente de la facultad de Ciencias Económicas de la UBA, coincidió en que “la presión fiscal ya está en límites impensados” y agregó que “esta tasa va a terminar siendo absorbida por el prestador”.  Por otra parte, Becherman sostuvo que “el proyecto va a desalentar el turismo, que siempre compara costos antes de elegir, y no resulta razonable que los fondos se destinen a crear un organismo de promoción en lugar de a mejorar lo que ya existe. Además, esta tasa caerá siempre sobre los hoteleros que trabajan en blanco, pero no va a afectar a los inmuebles de alquiler temporario ni a la oferta a través de aplicaciones, con lo cual se beneficiará a los clandestinos. Por donde se lo mire es una mala idea”, finalizó.