Especialistas en vivienda y hoteleros alertan sobre el alquiler temporario

Hotelería

Tres representantes políticos de París, Berlín y Barcelona pidieron a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, que se avance en la regulación de las plataformas de alquiler turístico temporario, con el fin de proteger el acceso a la vivienda por parte de los habitantes de esas ciudades.

El adjunto a la vivienda en París, Ian Brossat, la senadora encargada de la vivienda en Berlín, Katrin Lompsher, y la alcaldesa adjunta a cargo de la vivienda en Barcelona, Lucía Martín, denunciaron que el exceso de turismo no regulado en sus respectivas ciudades limita la oferta de unidades disponibles para alquileres regulares. Para los tres solicitantes, “los textos europeos deben ser revisados” ya que las leyes sobre comercio electrónico fueron sancionadas en el año 2000 y no son capaces de regular las actuales economías de plataforma.

En Argentina, la Legislatura porteña tendrá oportunidad de tratar en breve este tema, a partir de un proyecto de regulación de alquileres temporarios presentado por el legislador por “Vamos Juntos” Gonzalo Straface. Hoy por hoy, quienes dan voces de alerta son principalmente los empresarios vinculados al turismo y la hotelería. De hecho, a principios de mes, representantes del sector provenientes de quince países se reunieron en el Icon Alvear hotel de Buenos Aires con motivo de la tercera edición del encuentro ReformBnb, uno de cuyos objetivos es concientizar a políticos y a gobiernos acerca de la necesidad de pensar nueva legislación.

“En principio, debemos diferenciar las plataformas de lo que es exclusivamente el alquiler de alojamientos temporarios. Las primeras se concentran en ofrecer distintos tipos de alojamiento, sin importarles si están habilitados o no y quienes puntúan son los mismos clientes”, explica Ariel Amoroso, titular de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de Buenos Aires (AHRCC) y uno de los anfitriones de ReformBnb. “Por supuesto que es necesario regularlas porque cobran comisión y no pagan ningún tipo de impuestos en el país”, señala.

Luego están las posibles consecuencias negativas de la proliferación de alquileres temporarios, que Amoroso describe en cuatro instancias: “En primer lugar, cuando esto se industrializa vemos que aparecen edificios enteros que ya se piensan directamente para alquiler temporario. Sumado a los departamentos en edificios regulares, esto quita del mercado una enorme cantidad de departamentos disponibles para un alquiler habitual de cualquier vecino de la ciudad. El segundo punto es que no pagan ningún tipo de impuestos, a lo sumo algunos se inscriben como monotributistas. El tercero es que, además de ser una competencia desleal con los hoteles, no tienen ningún personal en blanco, como mucho contratan a una persona para que limpie las unidades. Finalmente, no cumplen ningún tipo de normas de seguridad especiales para alojar turistas y no pueden ser inspeccionados”, resume.

En general, los empresarios coinciden en que se trata de una modalidad que llegó para quedarse y sus demandas apuntan a que sea una actividad registrada y regulada, tal como lo es la hotelería tradicional. Según la misma AHRCC, las plazas de alquiler temporario a nivel nacional ya son 487.000 y superan a las 420.000 hoteleras.